Ediciones Mouse, el impostor incapaz.

A finales de agosto recibí un correo electrónico de una (supuesta) editorial, que me hizo sospechar que tras el mismo se escondía alguien interesado en apropiarse de obras ajenas para su propio beneficio.   Como lo único que había demostrado esa persona era una torpeza increíble y un total desconocimiento de cómo funciona el mundo…